Zoilo Saldombide, nacido en Santa Lucía y posteriormente residente de Canelones, primer jugador del interior en vestir la casaca celeste, campeón Olímpico del 24 y Mundial del 30, fue homenajeado este lunes por la Intendencia Municipal de Canelones. En dicho evento estuvieron presentes históricos del fútbol mundial.
Un reconocimiento, el homenaje a un grande en la historia del fútbol uruguayo que supo vestirse de celeste y triunfar. Zoilo Saldombide fue uno de los creadores de la vuelta olímpica. No concurrió a los juegos olímpicos del 28 porque perdía su trabajo en el Banco Hipotecario. Un canario que quizás no fue tan homenajeado como se merecía. La Plaza de Deportes de Santa Lucía lleva su nombre. Hoy, en el hall de la comuna canaria se descubrió una placa en su memoria por parte del actual capitán de la selección uruguaya Diego Lugano en presencia del histórico Alcides Edgardo Ghiggia -canario de adopción, con 17 años viviendo en las Piedras-.y familiares del recordado deportista. Una interesante muestra fotográfica y de documentos luce desde hoy en el hall del edificio de la intendencia que seguro que a todos los que transiten por ahí les traerá gratos recuerdos de gloria del fútbol uruguayo.
En dicho evento también se distinguió a otros canarios como, la leyenda del 50 que silenció a Brasil con su gol, Alcides Edgardo Ghiggia el cual se notó muy emocionado por el reconocimiento. Estuveron presentes,además, Rodolfo Ariel Sandoval, integrante del equipo celeste que terminó cuarto en el mundial de México 70, y el profesor Esteban Gesto, preparador físico de varias selecciones uruguayas.
Además, con el pasaje a Sudáfrica en la mano, con la mente en el mundial y con el sueño de llegar a la final, Diego Lugano, quien también fue galardonado por la comuna, y por el secretario general, Yamandu Orsi, quién le hizo entrega de su partida de nacimiento, dijo que no hay nada más lindo que ser reconocido en la tierra de uno, mientras no se cansaba de firmar autógrafos y sacarse fotos con cada uno de los cientos que se agolparon a la entrada del edificio municipal.







